A los once años Khenan ha vivido siempre en París. Cuando se muere su madre (de nacionalidad francesa), su padre (de origen tuareg) decide llevàrselo al desierto de Nigeria.
Imuhar, es el nombre que se dan los Tuareg entre ellos. Significa “ser libre”. A medio camino entre cuento filosófico y reportaje etnográfico, la película describe el viaje inicial de un niño que descubre maravillado la magia del desierto y la cultura de los touaregs donde los ideales de solidaridad, de justicia y de respeto son ejemplares.
Idealizado por la mirada de un niño, la representación de esta sociedad proporcionará a los espectadores la ocasión de analizar la relación entre la leyenda y la realidad, la ficción y lo real.


Marruecos 1981, durante el Ramadán. Tras la detención de su marido, Amina debe dejar la ciudad de Meknès con su hijo Mehdi de 7 años.
Se instala en casa de su suegro, Ahmed, en un pueblo en el corazòn del Atlas, hacen creer a Mehdi que su padre se ha ido a trabajar a Francia.
En la escuela, tiene el privilegio de ocupar la silla del profesor. Su opiniòn sobre el pueblo, sus amigos y el mundo se construye alrededor de este tema. Salvar a Mehdi es la gran preocupaciòn de Aminba y Ahmes, pero a qué precio? El frágil equilibrio de esta vida amenaza todos los días con desaparecer y hacerse pedazos.

Tres niños luchan por sobrevivir en las calles de Casablanca. Cuando muere uno de sus amigos, Ali Zaoua, deciden honrarle con un funeral de príncipe y cumplir uno de sus sueños, lo que les lleva a embarcarse en una odisea para encontrar la isla de los dos soles.
Película de denuncia social que trata el espinoso tema de los niños que se ven obligados a sobrevivir en las calles de las urbes del tercer mundo, sufriendo todo tipo de abusos y careciendo del afecto calor humano de una familia y de una educación que les otorgue alguna posibilidad de futuro.